¿Porqué alimentos crudos?

Las enzimas se encuentran en los alimentos frescos y crudos y son muy sensibles al calor: se destruyen a temperaturas a partir de 30ºC. Freir los alimentos es, en este sentido, uno de los peores métodos de cocción ya que se emplean temperaturas muy elevadas. Ocurre lo mismo con la pasteurización, el enlatado y los microondas, por las altas temperaturas. 

Una dieta a base de alimentos cocinados y procesados obliga al páncreas a segregar mayor cantidad de enzimas digestivas, y por tanto dedica menos energía a producir enzimas metabólicas lo que a la larga lleva a un agotamiento enzimático.

No es sin embargo, necesario seguir una dieta estrictamente crudívora, pero si es importante incluir cada día alimentos no desnaturalizados y ricos en enzimas vivas como frutas y verduras frescas, germinados, algas, semillas, frutos secos y productos lácteos no pasteurizados. Una alimentación integral, biológica, rica en verduras y frutas frescas es a su vez rica en minerales y vitaminas, nutrientes necesarios para que el organismo produzca sus propias enzimas mas eficientemente.